Seguros vehiculares: 5 mitos falsos que todos debemos conocer

Existen miles de mitos entorno a los autos y en el tema de seguros vehiculares también. A continuación te presentamos los cinco más conocidos

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¿Los seguros vehiculares se están volviendo una prioridad para los conductores? Todo apunta a que sí. Y es que, actualmente la mayoría de países en Latinoamérica han alcanzado índices de inseguridad preocupantes. Por ejemplo, en Perú, cada día, la situación se pone peor. Sin embargo, muchos usuarios aún se mantienen dubitativos y reacios a asegurar su auto, debido a los mitos que circulan acerca del tema. Estos son los más conocidos.

El color del auto influye en el precio del seguro vehicular

¡Falso! Este debe de ser uno de los mitos acerca de los seguros vehiculares que más se escucha en las calles. Actualmente, las empresas aseguradoras no se fijan en el color del auto, pero tiempo atrás sí. Incluso asegurar un carro rojo era más costoso que otros por considerárseles más agresivos. Ahora para determinar el valor de un seguro solo importa el año del carro, el fabricante, el modelo, entre otras cosas más.

Los autos de segunda no se pueden asegurar

¡Falso! No solo los autos nuevos pueden contar con un seguro vehicular. Los carros de segunda también son asegurables. Las empresas aseguradoras los clasifican en vehículos clásicos y antiguos. Para ser considerado un “clásico” el automóvil debe estar bien conservado, mantener sus partes originales, tener una antigüedad de más de 20 años y haber dejado de ser fabricado hace 10.

Si me roban accesorios del carro, el seguro me lo cubre

¡Falso! Primero, entendamos que al mencionar “accesorios del carro” nos estamos refiriendo a: llantas, espejos e incluso pertenencias sacadas del interior. Si hemos sido víctimas de esta clase de robo debemos tener en cuenta que el seguro no nos lo repone. En vista que, solo cubre pérdidas totales no parciales.

Si mi carro quedó destrozado, el seguro paga lo que debo de mi crédito vehicular

¡Falso! Si nuestro carro queda inservible luego de algún siniestro, la empresa aseguradora solo nos paga en efectivo el valor que tenía el carro antes del accidente, menos la depreciación que sufren todos los vehículos. Nosotros seguimos siendo responsables por el crédito vehicular que sacamos para comprarlo.

Los “extras” que agreguemos al auto se incluyen automáticamente en el seguro

¡Falso! Todo accesorio que no sea de serie deberá estar declarado específicamente en la póliza para quedar cubierto. Caso contrario, la empresa aseguradora no se hará responsable de su pérdida en caso de un accidente. La confusión se puede dar cuando el concesionario nos ofrece agregarle un equipamiento extra por un determinado costo. Si accedemos y antes de comprar el seguro vehicular debemos, debemos comentarle esto a la compañía.