SOAT: Más que solo cuatro letras, un seguro con sentido colectivo

Detrás de este seguro contra accidentes de tránsito, hubo una serie de normas que lo precedieron. El SOAT tardó más de una década en tomar forma

Autos recorriendo las calles limeñas , protegidos con el SOAT

Para algunos, una obligación más y para otros, una necesidad. El Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) ha sido motivo de gran número de discrepancias desde su aparición y hasta hoy muchos no comprenden del todo la razón de ser de este seguro.

Quizás esto pueda ser subsanado repasando el camino que siguió el SOAT y las necesidades que permanecían irresueltas antes de que fuera concebido.


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El antecedente más lejano del SOAT se remonta a 1984, cuando se dicta el código civil de ese mismo año. En su artículo n°1988, este cuerpo normativo hace referencia a los seguros obligatorios, la plataforma sobre la cual se pudo crearlos. Esto se conseguiría a través de regímenes normativos especiales que, a través de una ley, determinarían "las personas que deben contratar las pólizas y la naturaleza, límites y demás características de tal seguro".

 

Luego, en 1985, la Municipalidad de Lima toma la iniciativa de exigir la contratación obligatoria de un seguro que cubra a los pasajeros, al conductor y al cobrador de los vehículos de transporte público. Si bien no era en sí un seguro obligatorio en sentido estricto, se empezaba a sentir la preocupación de las autoridades sobre el tema de los accidentes de tránsito.

Al año siguiente, se publica el Código de Tránsito y Seguridad Vial, en el cual se obliga ya no solo al sector de transporte masivo, sino a todos los propietarios de vehículos, a que contraten una póliza de responsabilidad civil. En el caso específico de los transportistas debían adquirir un seguro para los pasajeros.

Casi diez años después, en 1995, el Gobierno establece a través de decretos supremos, entre ellos el DS N°12-95-MTC, que es obligatorio para quienes prestaran servicio de transporte interprovincial y urbano contratar un seguro por accidentes de tránsito. En estas normas también se establece por primera vez los montos de la cobertura según el tipo de incidente, además de la penalidad por no mantener vigente dicha póliza.

Dos años más tarde, la Municipalidad de Lima dicta en enero y noviembre, las ordenanzas n° 104 y 131, en las respectivas fechas. A través de ellas, dicha autoridad regula la contratación de los seguros para pasajeros y peatones de los que ya hablaban los decretos de 1995, pero limita su cobertura y hace algunas exclusiones en cuanto a los asegurados.

Finalmente, en el año 1999 se crea el "Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito-SOAT", haciendo de él mención explícita en la ley 27181 "Ley General de Transporte y Tránsito Terrestre". Desde ese entonces, existe en el Perú un seguro obligatorio cuya naturaleza responde al régimen normativo especial del que habla nuestro código civil de 1984.

Es así que, ya establecido por ley y como lo sugería el código civil, el SOAT se define como un seguro que cubre a todas las personas, sean ocupantes o terceros no ocupantes (peatones), que sufran lesiones o muerte a consecuencia de un accidente de tránsito. El respectivo reglamento para la aplicación de esta normativa se publicó en el 2000 y los cronogramas para su empleo, durante los dos años siguientes.

Pues bien, el SOAT no ha sido resultado del capricho de nadie, sino más bien una medida que busca asistir a las víctimas de un accidente de tránsito haciendo responsables a quienes conducen. O como lo expresa un grupo de juristas en el tomo 10 de una publicación llamada "El Código Civil comentado": la naturaleza del SOAT respondería a "la distribución del costo del daño entre toda la colectividad, antes que la búsqueda de un culpable".

Foto: La República