Seguridad vial y alcohol: cuando esas “copitas de más” cobran vidas
- Jueves, 09 Agosto 2012 16:06
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Solo en el 2010 se registraron más de 7 mil accidentes de tránsito ocasionados por ebriedad de conductores. Mucha atención a estas cifras.

Dicen que hasta que a uno no le ocurre, no toma conciencia del problema. Los accidentes ocasionados por conductores o peatones ebrios se cuentan entre los más numerosos en nuestra capital y también entre los que más muertes ocasionan, según datos publicados por la organización especializada en seguridad vial, Luz Ámbar.
Algunas de las cifras que esa entidad hizo públicas arrojan que en el 2011 fueron 38 los muertos a causa de la ebriedad del peatón y 29 los fallecidos por un conductor ebrio. Dicha información, cuya fuente original es la División de Policía de Tránsito de la Policía Nacional, coloca a estos accidentes en el cuarto y quinto puesto del año pasado, respectivamente.
Esta tendría que ser una severa llamada de atención para todos los conductores de nuestro país, pues, existe la creencia extendida, pero sin ningún fundamento, de que es posible manejar "con algunas copitas encima" o, incluso, la falsa seguridad de que como llevamos mucho tiempo conduciendo así, nunca ocasionaremos un accidente de tránsito.
Alcohol en la sangre
En un informe de febrero de este año, Luz Ámbar ofrece información acerca de las alteraciones que produce el alcohol en el organismo del conductor de acuerdo a su grado de presencia en la sangre. El nivel más bajo de este químico en el torrente sanguíneo, entre 0.2° y 0.5°, no es castigado por el código penal vigente, pero sí disminuye la autocrítica y motiva una sobrevaloración de las propias capacidades.
Asimismo, un nivel de entre 0.5° y 0.8° acarrea "la sensación de euforia y no se toma conciencia de los peligros reales que se corren", menciona el citado informe, el cual afirma además que entre los 0.8° y 1.5° "están seriamente afectadas la atención, la percepción y la coordinación. Los reflejos están perturbados".
Más allá de estas proporciones de alcohol en la sangre existe ya grave peligro, trastornos del equilibrio y de la marcha, hasta llegar, a más de los 3.0°, a la embriaguez profunda y la pérdida de conciencia. Desde luego, es probable que cuanto menos alcohol consumamos, más seguros nos sintamos de poder conducir, por lo que no sería extraño que la mayoría de accidentes ocurran bajo dichas condiciones.
Por último, es preciso mencionar que el número de accidentes por ebriedad del conductor bordea la alarmante cifra de 8,000 cada año y que una de las más altas fue la del 2009, cuando se registraron 9,112 accidentes de tránsito a causa de choferes ebrios. Estos son los números que nos muestra la División de Estadística de la Dirpep-EMG, de la PNP.
Ante esta realidad, reducida a datos fríos pero preocupantes, no queda más que ser uno mismo quien empiece a tomar conciencia del poder con el que contamos cuando estamos al volante del auto. Puede que no solucionemos el problema en su conjunto, pero no parece haber otra forma de comenzar a mejorar nuestra seguridad vial. Recordemos que más allá de cifras, son vidas humanas las que están en juego.
Fotos: Getty Images







