¿Cómo funciona una subasta de autos y qué desventajas tiene?

La subasta de carros permite a cualquiera adquirir un vehículo a un precio por debajo de su valor real, pero no siempre es una buena idea.

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¿Siete mil? ¿Quién da más? Varias manos alzadas, dedos temblorosos y la voz del martillero pidiendo orden. En la actualidad, este es un escenario muy común en el mundo de los remates, un mundo en donde, si tienes suerte y suficiente capital, podrías hacer la compra de tu vida… o quizás no.  

Las subastas de carro no son diferentes de otros tipos de subasta. El mecanismo es simple: se realiza una convocatoria, pública o privada, a la que acuden los interesados en calidad de postores. En algunos casos se deberá pagar un importe para formar parte de la subasta, pero en otros casos es totalmente gratuita. Una vez reunidos, se empieza a ofertar.

Ahora bien, algunos de los promotores de la subasta de carros son la SUNAT, el SAT, aseguradoras, plataformas de venta online y sitios web especializados en ventas de autos. Todas ellas presentan mecanismos y exigencias diferentes, pero tienen en común que en casi todas, el precio base del vehículo es bastante inferior a su valor real en el mercado.

Y si bien es cierto que eso parece ser suficiente razón para meterse de cabeza en el asunto, te explicamos por qué no todo es color de rosa. En ese sentido, las principales desventajas de participar en una subasta de carros son las siguientes:

- Es común que las subastas tengan como objeto un vehículo siniestrado o dañado, por lo que es necesario tener en cuenta también el dinero que se tendrá que invertir en las reparaciones.

- En cuanto a las ofertas públicas, existen mayores complicaciones pues es necesario tasas de participación que dificultan las operaciones para un postor ocasional.

- En las subastas por Internet, siempre está implícito el temor que genera el hecho de no contar con un respaldo físico y de que el postor ganador no cumpla con pagar el importe del vehículo. 

- No existen muchas garantías de que los vehículos no posean algún problema que no se note a simple vista y sea el motivo por el que se está subastando.