Comprar un auto en subasta: Una modalidad que nos puede ahorrar dinero

Los remates que realizan el SAT y la SUNAT son una alternativa para muchas personas que desean comprar un auto ‘a precios regalados’.

Subasta Auto

Comprar un auto no es cosa de juego. En especial si nuestra falta de efectivo nos invita a sumergirnos en las subastas que realiza el Servicio de Administración Tributaria (SAT) o la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (SUNAT).

Las subastas que realizan tanto el SAT como la SUNAT son principalmente para recuperar el total o parte del dinero que las personas le adeudan a estas entidades. Si bien esta modalidad nos ahorra dinero al momento de comprar un auto, también es cierto que, para salir satisfecho y sin problemas, hay que estar atentos a los procedimientos que se deben seguir.

Si planeamos comprar un auto por medio de una subasta realizada por la SUNAT o el SAT es importante saber que la ley N°26979 (Procedimiento de Ejecución Coactiva) nos ampara, es decir, todo bien que adquiramos por este método estará libre de cualquier gravamen u obligación asumida por el antiguo dueño.

Ahora bien, las subastas no son todos los días. Su continuidad depende de los bienes embargados. Por eso, si queremos comprar un auto bajo esta modalidad habrá que revisar, de manera periódica, el diario ‘El Peruano’, lugar donde el SAT y la SUNAT publican los remates.

Para participar en la subasta debemos pagar un arancel judicial (Código 07153) por derecho de participación. Cabe resaltar que el monto varía según el valor del carro. Además, no pueden participar los deudores tributarios, trabajadores de las entidades organizadoras y cualquier persona que participó de manera directa en el proceso de cobranza coactiva.

Por otro lado, al inicio de la subasta debemos entregar el 10% del valor total del bien -en este caso el auto- como garantía, si es su primer y segundo remate. Pero, en caso de que el carro llegue a una tercera licitación el abono será del 20%.

Al término del remate el ganador deberá entregar un adelanto del 30% del precio acordado, en cheque certificado o de gerencia, así como en efectivo.

La oportunidad de comprar un auto por medio de una subasta del SAT o de la SUNAT es una alternativa que resulta interesante, si la realizamos con una gran prudencia.