Efectos del terremoto del 2011 en la industria automotriz japonesa

A un año del terrible suceso en el país oriental, varias marcas automotrices han recuperado terreno luego del duro golpe a su producción.

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El terremoto de Japón trajo bajo el brazo el derrumbe de un sector clave en la industria japonesa: los autos. Antes del 11 de marzo, Japón tenía entre sus premisas poseer un gasto mínimo o bajo de almacenaje y producir las cosas en el momento solicitado sin adelantarse ni atrasarse.

Sin embargo, las pérdidas por autos fueron devastadoras, teniendo en cuenta que en el 2010, 4.9 millones de nuevos vehículos fueron vendidos en Japón pero los fabricantes exportaron un total de 9 millones de unidades. Ningún otro país que fabrica vehículos es tan dependiente de las exportaciones.

Diversos estudios revelan que los efectos del terremoto se produjeron en un momento clave, en el que la economía estadounidense estaba consolidando su recuperación y las expectativas en venta de autos les favorecerían si seguían a ese paso.

Las bajas al sector automovilístico mundial fueron en su mayoría causadas porque, entre otras cosas, se interrumpió el suministro de piezas a otros países. A causa también del descenso de producción de electricidad en el país.

Un caso que puede servir como ejemplo es el de Xirallic, que es un componente utilizado por muchos países para darle cierta pigmentación especial a los autos. Su problema fue que la base central se ubicaba en Japón, en una zona aledaña al desastre.

Esto provocó que Ford, Chrysler y otros fabricantes de automóviles hayan tenido que dejar de ofrecer algunos colores determinados para sus vehículos. Parece un problema menor, pero en el mundo automovilístico, esta a veces es una decisión drástica sobre comprar o no determinado auto.

Algunas pocas fábricas no fueron afectadas directamente porque no se encontraban en las zonas de mayor impacto. Pero el problema fue el del fallo de los proveedores a causa del tsunami, involucrando personas desaparecidas y/o heridas, que no podían cumplir las funciones en relación a la fabricación de piezas de reparación y nuevas. Debido a esto, fábricas como Nissan, Mitsubishi, Honda, Toyota y Subaru suspendieron su producción.

Las unidades perdidas se distribuyeron por marcas: Toyota (980.000), Honda (446.000), Nissan (55.000), Mazda (80.000), Subaru (109.000), Suzuki (59.000) y Mitsubishi (35.000), siendo estos siete los principales fabricantes.

De las fábricas afectadas, la que mayores pérdidas generó fue Toyota, pérdidas que aún no ha podido recuperar. Toyota se vio obligado a suspender la fabricación de todas sus plantas niponas, por la cercanía de sus fábricas a la zona devastada, que suman 45% de la capacidad productiva de la empresa.

En lo que respecta a Honda, dejaron de fábrica por casi 10 días, dado que no pudieron contactarse con 44 de los 113 proveedores locales. Algo similar ocurrió con Mitsubishi, ya que sus plantas no fueron directamente afectadas, pero sí sus suministradores.

Como resultado de todo esto, Nissan anunció que aumentará su producción en el continente americano, para así no depender de un solo hemisferio con su producción.

Hoy en día, después de un año de la tragedia, la facturación automovilística en Japón aumentó más del 40% en enero, gracias al programa que ha estado ejerciendo el gobierno, dedicado a fabricar vehículos pequeños y cuidadosos con el medio ambiente.

Los más beneficiados con esta ayuda fueron Toyota, aumentando 47,1% aún siendo el más perjudicado,  y Honda con 59,2%. A su vez, Nissan y Mitsubishi consiguieron recuperar toda la producción perdida, entre verano y otoño. Nissan ha sido un buen ejemplo de recuperación; parte de esto se debe a su producción global y ventas en Estados Unidos, China y Europa.

Toyota mejoró su proyección de ventas mundiales hasta 8,58 millones de vehículos para este año, lo que implica que elevaría sus ventas en un 21% respecto del año pasado. Según ha explicado la compañía, la nueva estimación se explica en el aumento de la demanda por autos ecológicos que está realizando Japón.

Este 2012, se cree que como la crisis ya se está remontando, los precios de los automóviles no sean tan elevados como han sido hasta ahora, ya que a causas del terremoto los autos se vendieron más caros. Además de contar ahora con los autos híbridos, que han sido de gran ayuda para remontar la crisis.

Foto: AFP