Arabia Saudí, el único país que prohíbe conducir a las mujeres

El único país en el mundo que prohíbe a la mujer conducir condenó a una mujer a recibir diez latigazos por conducir.

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Amparándose en la cultura como justificación, Arabia Saudí es el único país en el mundo que prohíbe a las mujeres conducir, viajar y trabajar sin permiso de un familiar varón. La discriminación entre hombres y mujeres se basa en la aplicación de la purdah, un conjunto de absurdas prácticas machistas que alegan “proteger el honor” de la mujer.

Tal y como denuncia el informe de Derechos Humanos de 2009 de Amnistía Internacional, la situación de la mujer de Arabia Suadí vulnera los derechos humanos, impidiendo que éstas puedan viajar, trabajar y hasta ser intervenidas quirúrgicamente si no cuentan con el permiso de su “guardián” (familiar varón).

Mucho menos pueden correr y conducir, ya que es considerado inseguro por una Comisión que se dice “promotora de la virtud” y ayuda a “prevenir vicios”.

La prohibición que impide a las mujeres conducir existe desde que se fundó el Estado Saudí en el año 1932. Es decir, una ley creada hace casi 80 años sigue vigente en pleno siglo XXI, dañando la dignidad de las mujeres de ese país.

Para realizar actividades cotidianas por la ciudad, las mujeres deben movilizarse en taxi o contratar un conductor. Incluso, ante una urgencia y al no haber un hombre disponible en el momento, muchos son los niños que, sin ningún tipo de instrucción se disponen a conducir los autos de sus padres, exponiendo sus vidas al peligro.

En mayo de este año, una mujer lanzó una campaña al grabarse conduciendo. Manal Al-Shafir, una activista por los derechos femeninos decidió difundir un video grabado por su hermana en el que se podía ver cómo conducía. La activista fue detenida durante casi dos semanas, poniéndola en libertad pero condicionándola a no volver a incurrir en el acto y a no hablar con los medios acerca del tema.

Pero ella no fue la única. Shayma Ghassaniya ha sido recientemente condenada a recibir diez latigazos por quebrantar la retrógrada ley que les impide conducir libremente.

Recientemente, el gobierno de Arabia Saudí se ha visto amenazado por diversos fenómenos como revueltas árabes, voces reformistas del mundo musulmán y la imagen internacional. Estos han hecho que el gobierno tome la decisión de incluir a las mujeres en las próximas elecciones municipales, permitiéndoles votar y ser elegidas.

Sin embargo, la posición del gobierno saudí sigue siendo ambigua, entre silencios y promesas del cambio de ley que les impide conducir. La exigencia del conducir libremente, así como de la mayoría de sus actividades, parte del deseo de sentirse más eficientes y útiles sin depender de un hombre hasta la libertad que esas mujeres merecen como seres humanos.