La Vía Expresa “crecerá” 4,5 km hasta la Panamericana después de 40 años

La Municipalidad de Lima firma el contrato de concesión para la ejecución del nuevo tramo de la avenida que unirá Barranco con San Juan de Miraflores.

Via-expresa

La construcción del nuevo tramo de una de las arterias principales de Lima Metropolitana es casi una realidad. Después de que el año anterior la alcaldesa de Lima, Susana Villarán, hiciera el anuncio de las obras, muchos han sido los escépticos que no esperaban ver con sus propios ojos la nueva carretera. Parte de culpa la tiene la historia reciente de la ciudad con respecto a las infraestructuras públicas.

El proyecto no ha variado en absoluto desde su anuncio. Se realizará gracias a la financiación privada, concretamente la empresa encargada de su desarrollo será Graña y Montero, y culminará el planteamiento inicial del ex alcalde, Luis Bedoya Reyes, hace 40 años.

El nuevo tramo se inaugurará en 2018 tras cinco años de habilitación. El presupuesto sigue siendo el mismo: 230 millones de dólares. De éstos, 57 millones se destinarán a la expropiación de los 300 predios afectados, 100 de ellos correspondientes a viviendas, durante los dos primeros años.

Según el gerente de Promoción de la Inversión privada, Domingo Arzubialde, la obra “es considerada de interés nacional y se les pagará (a los afectados) con un ‘justi precio’ y el valor de la vía”. Los vecinos, que ya acusaron a la Municipalidad de falta de comunicación el año anterior, desconocen todavía la ubicación que la institución les otorgará.

Además, en su nuevo recorrido de 4,6 km, perjudicará a otros organismos como el colegio Hiram Bingham, el Champagnat que quedará dividido por la mitad, la Villa Militar de la FAP y la escuela de fútbol El Potrero.

Sin embargo, y a pesar de los inconvenientes, desde la Municipalidad advierten de los múltiples beneficios de esta ampliación. Según los estudios, 75,000 vehículos circularán diariamente por el nuevo tramo, lo que conllevará una reducción del tránsito en el resto de la metrópoli y un consumo menor de carburante para el usuario.

Además, conseguirá una mejor comunicación entre los distritos de Lurín, Villa María, San Juan de Miraflores, Surco y Barranco entre otros, con el centro de Lima y los distritos comerciales de San Isidro y Miraflores. Y es que el tiempo de duración del trayecto se reducirá ostensiblemente. De la hora y media que se tarda desde Javier Prado hasta la Panamericana, “superando” el temido cuello de botella al final del Paseo de la República, se pasará a escasos 20 minutos.

Esta reducción se conseguirá gracias a la ejecución de dos vías de enlace y otras dos auxiliares entre la nueva avenida y la de República de Panamá. Más al sur, en el cruce con La Castellana, hay planificados cuatro nuevos puentes y un nuevo óvalo para el tránsito vehicular.

También se construirán sendos by-pass en las avenidas de Ayacucho y Surco y un nuevo óvalo en la Avenida Los Próceres. El tramo acabará con un enlace a la Panamericana Sur que incluirá seis rampas de entrada y cinco de salida en los sentidos norte y sur.

No obstante, el proyecto presenta ciertas dudas entre la población, además de los afectados directamente por las expropiaciones. Según la Municipalidad, se establecerá un peaje de 1.69 soles más impuestos (las estimaciones indican que el precio final será de casi dos soles) que permitirá recuperar la inversión a la empresa durante los próximos 30 años.

La principal duda de los limeños era si el peaje crearía tráfico, lo que haría inútil la nueva vía. Pero desde la Municipalidad han insistido de que no se trata de un peaje convencional, puesto que contará con el sistema ‘free-flow’. Este sistema detecta las nuevas placas de los autos a través de un sensor y envía la factura al domicilio del propietario, evitando las retenciones para pagar el uso de la vía.

Este sistema está implementado en otras ciudades cercanas como Santiago de Chile y otras europeas o asiáticas. Si funciona como lo esperado, la Municipalidad pretende colocar este sistema en los peajes ya existentes.

También han anunciado que la nueva vía albergará un nuevo tramo del Metropolitano, por lo que también supondrá una optimización del tiempo del trayecto para todos los ciudadanos que no se desplacen en carro.